viernes, 4 de febrero de 2011

Vuelve a su lugar, de manera definitiva, la lápida de la tumba del rey Pakal

Ana Mónica Rodríguez : : La Jornada : : 25 enero 2011

La lápida que cubría la tumba del Rey Pakal, la cual fue removida para descubrir el sarcófago hace algunos años, fue colocada de nuevo con los restos del gobernante maya por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), 40 horas de maniobras en la zona arqueológica de Palenque, Chiapas.

La losa –de siete toneladas– que cubría la tumba del gobernante maya K’inich Janaab’ Pakal, fue colocada de forma definitiva en su lugar original, luego de un proyecto interdisciplinario de investigación desarrollado por expertos de diversas instituciones.

Así, luego de investigaciones y recuperación de datos sobre el contexto arqueológico y de los restos del rey maya, alrededor de 15 especialistas supervisaron la colocación de la lápida mortuoria, que mide 2.20 metros de ancho por 3.60 de metros de largo.

Esa losa data de 683 dC y el 12 de junio de 1952, tras cuatro años de excavaciones, el arqueólogo Alberto Ruz Lhuillier descubrió la cámara.

En 2008 el INAH, por conducto de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural, avaló un proyecto interdisciplinario de investigación en el Templo de las Inscripciones para definir no sólo el estado de preservación de la losa, sino de los bienes en la cripta: relieves estucados, aplanados, sarcófago, escalones, etcétera, lo que incluyó un registro pormede conservación, arqueológico y arquitectónico.

Tras los estudios realizados, en junio pasado finalmente se elaboró un proyecto para el retiro de las vigas metálicas por otras de madera, mientras el Consejo de Arqueología del INAH emitía un dictamen sobre la conveniencia de introducir nuevos apoyos de acero inoxidable, o bien, bajar a su sitio original la lápida, debido a que los restos de Pakal II ya han sido ampliamente estudiados y se tiene un vasto registro de los mismos.

Maniobras durante 40 horas

Para colocar la lápida, los expertos requirieron de gatos hidráulicos en jornadas que oscilaron entre 10 y 12 horas continuas de trabajo, en un ambiente donde la humedad es casi de cien por ciento.

También participó un equipo de 15 profesionales, entre restauradores, ingenieros y personal de apoyo, quienes permanecieron en la cripta durante casi cuatro días, lo que representó cerca de 40 horas que duraron las maniobras.

En una segunda operación, la lápida de Pakal se bajó muy lentamente hasta que hizo contacto con el sarcófago.

La unión entre la losa y el sepulcro fue sellada con una mezcla de cal y arena, que permitirá el paso reducido –y a largo plazo– de oxígeno, con lo que se mantendrán controladas las condiciones de conservación.

En la lápida de Pakal resalta una escena grabada en la que el gobernante aparece como la personificación de K’awill, dios maya del maíz, que renace tras derrotar a los señores de la muerte.

En el proyecto colaboraron especialistas de diversas instancias del Instituto Nacional de Antropología e Historia, así como las coordinaciones nacionales de Conservación y de Arqueología, la Subdirección de Laboratorios y Apoyo Académico y la Universidad Nacional Autónoma de México.

Pakal

sábado, 22 de enero de 2011

Descubren en Perú tumba de mil 100 años de antigüedad

TeleSur : : 2o enero 2011

Un equipo de arqueólogos peruanos descubrió recientemente en la región norteña de Lambayeque los restos de una tumba de al menos mil 100 años de antigüedad, perteneciente a un alto gobernante de la comunidad Sicán (siglos VIII y XIV, Después de Cristo).

Así lo dio a conocer el investigador Carlos Elera en una entrevista con una agencia internacional publicada este miércoles. El experto precisó que los hallazgos fueron realizados hace dos semanas por un equipo liderado por el arqueólogo José Pinilla.

Elera resaltó que en el sitio se encontraron “unas pequeñas placas metálicas, elaboradas en cobre dorado, una corona, una hermosa máscara de 30 centímetros de largo por 15 centímetros de ancho, una lanza, puntas de proyectil, un paquete con piezas de cobre muy bien elaborado y una litera construida en madera”.

Aseveró que “el singular ornamento aún se encuentra en proceso de excavación” y que “lo que más llamó la atención fue la gran cantidad de cinabrio (mineral)”. Según el arqueólogo, esto podría ser una prueba de que la mayor parte de los minerales empleados son oro y plata.

Por otro lado, agregó que el descubrimiento también incluye “decenas de crisoles, huesos de camélidos (antecesores de los camellos) pequeños y otras ofrendas que aún falta desenterrar como un tumi o cuchillo ceremonial, con el que posiblemente fue sepultado”.

Elera, director del proyecto arqueológico Sicán, señaló que "el hallazgo tiene gran importancia" porque la tumba se encuentra muy ligada al inicio de la construcción de la gran pirámide conocida como Las Ventanas.

Por otro lado, se trata de la segunda vez que se documenta el hallazgo de un individuo en litera desde 1992, cuando se encontró un fardo similar en la denominada Huaca del Oro, también de la cultura Sicán.

"Este personaje se encontraba enterrado en una esquina del templo donde se levanta el volumen piramidal del santuario, mirando al suroeste", explicó.

Para Elera, la importancia de este hallazgo radica en que permitirá profundizar conocimientos sobre las estructuras políticas y sociales de la cultura Sicán y, por otro lado, hará posible saber cómo funcionaban los templos en relación con los núcleos poblacionales adscritos a cada uno de los enormes monumentos.

El Señor de Sicán es el personaje de la cultura religiosa que más prestigio ha tenido en el norte del Perú durante 600 años.

En las últimas tres décadas, en el Santuario Histórico Bosque de Pomac, ubicada en Lambayeque, se han descubierto al menos 12 tumbas de personajes de élite de esta cultura.
Sicán

INAH restaura piezas mayas de Palenque

18 enero 2011 : : Notimex : : El Universal

Más de tres mil piezas prehispánicas, producto de exploraciones hechas en la primera mitad del siglo pasado en la Zona Arqueológica de Palenque, están en proceso de restauración, embalaje, catalogación y traslado a un nuevo almacén que posee las condiciones óptimas para su conservación.

La labor es realizada por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) , como parte del Plan de Manejo del sitio arqueológico, y comprende, en una primera etapa, la nueva organización de dicha cantidad de piezas, de la cual mil 500 ya han sido restauradas y recatalogadas.

Se trata de objetos, en su mayoría mayas que datan de 550 a 750 d.C., encontrados en las exploraciones del arqueólogo Alberto Ruz Lhuillier en los años 50, así como en las excavaciones hechas por Franz Blom y Miguel Angel Fernández en las décadas de los 20 y 30, respectivamente.

Como parte de esta reorganización, la nueva catalogación de los antiguos objetos se realiza en una base de datos digital, que facilitará su consulta para la investigación, al incluir fotografía y dibujo de los materiales, ficha descriptiva y referencias documentales.

De acuerdo con la arqueóloga Martha Cuevas, quien dirige el Proyecto de Colecciones Arqueológicas en el sitio, Palenque 'tiene una larga historia de investigaciones, de ahí el interés de tener todos los datos obtenidos de ellas, recopilados en un texto, con los materiales fotografiados, dibujados y, en la medida de lo posible, mediante escaneo tridimensional.'

En este sentido, INAH prevé la publicación de una serie de reportes en los que se concentren todos los datos de las exploraciones, por edificio, realizadas en Palenque, desde la época colonial hasta la actualidad.

'Nuestro interés es tener una edición escrita y contar con la información digitalizada para que los expertos tengan acceso a ésta a través de Internet. Los distintos especialistas pueden estar interesados por algunas colecciones en particular, y acudir directamente al Museo de Sitio y a los almacenes, pero ahora ya con conocimiento previo de su localización'.

El proyecto es ambicioso, indicó Cuevas, toda vez que está generando una normatividad para las distintas iniciativas arqueológicas y de conservación que se efectúen en Palenque, en el sentido de establecer una nomenclatura para el control de las piezas que se excavan y su traslado inmediato al catálogo de colecciones.

Otro de los beneficios de esta revitalización de los acervos palencanos, es el apoyo a la reestructuración del Museo de Sitio, que permita la renovación de la museografía y la incorporación de nuevas piezas.

Este esquema de actualización incluye también el establecimiento de programas de conservación, tanto de objetos como de monumentos que se hallan en los edificios.

'Con este mismo proyecto tenemos programado realizar un registro con escáner tridimensional, de los tableros de estuco y de piedra que se preservan in situ, en las construcciones prehispánicas. El registro servirá para el monitoreo del estado de conservación, pero también brindará datos precisos sobre los monumentos, que son base para nuevas investigaciones', expuso Martha Cuevas.

Por su parte, el arqueólogo José Luis Cruz, colaborador de este programa integral para el manejo de las colecciones arqueológicas de Palenque, abundó que los alrededor de tres mil objetos, con que dio comienzo este proyecto, proceden principalmente del Templo de las Inscripciones y del Complejo del Palacio.

'La mayoría de los bienes proceden de esos dos lugares. Nosotros procuramos almacenar los bienes arqueológicos conforme el lugar de su procedencia, hay otros materiales que vienen del Grupo de las Cruces, y una buena parte de cartuchos glíficos, del Templo XVIII, localizado en la parte sur de la antigua ciudad maya'.

Las piezas arqueológicas estuvieron resguardadas durante años en la antigua bodega del Museo de Sitio de Palenque, el primer paso para su manejo es la ordenación por procedencia y tipo de decoración; la mayoría son ornamentos que alguna vez estuvieron adosados a los edificios: estucos modelados que representan dioses, rostros antropomorfos y diseños geométricos.

Luego se procede a su limpieza, consolidación y en algunos casos a su resane. Entonces se inicia el proceso de catalogación mediante el marcaje del objeto con un número individual, y posterior embalaje.

En lo que respecta al registro de los acervos en una base digital, José Luis Cruz estimó que en el caso de las piezas relevantes por su iconografía y en términos de la información arqueológica que proporcionan, éste incluirá en un futuro un modelo en 3D que facilitará la realización de análisis formales, sin necesidad de manipular los mismos.

'La idea es tener un mejor orden de los bienes arqueológicos para que sean localizables, y con ello generar mayor investigación: tesis de licenciatura, maestría y doctorado, proyectos de estudio integrales de una zona arqueológica en la que si bien la investigación ha sido prolífica, aún falta mucho por hacer', concluyó el especialista.
Palenque

Abre Biblioteca Digital Mexicana al público códices prehispánicos

Notimex :: 18 enero 2011

Con un acervo que abarca del año 500 a 1949, la Biblioteca Digital Mexicana es un proyecto surgido de la idea de varias instituciones gubernamentales, a fin de formar una base de riqueza documental del país.

En ella es posible consultar vía electrónica colecciones digitales de códices mexicanos, incluidos el Chavero de Huejotzingo, Colombino, Huamantla, Sigüenza y Matrícula de tributos, así como el Teochialoyan de Cuajimalpa y la serie del Marquesado del Valle.

En el portal www.bdmx.mx pueden ser consultadas también imágenes de cada uno de estos códices, como es el caso del de Huamantla, que data de 1592 y en el que se describe la emigración de un grupo de otomíes de Chiapan, en el actual Estado de México.

De acuerdo con una nota publicada en el más reciente número de la revista “Arqueología mexicana”, editada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), dentro de este acervo destaca también el Códice Colombino, elaborado en el siglo XII.

Dicho documento muestra las hazañas en el siglo XI del señor Mixteco “8 Ciervo”, y las del soberano “4 Viento”, junto con las ceremonias religiosas que los rodearon.

En tanto, el Códice Chavero de Huejotzingo da testimonio del sistema tributario y la economía de aquella época (1578) de la región que ocupa actualmente el estado de Puebla.

El Catecismo Testeriano (1524) contiene dibujos hechos por religiosos para llevar a cabo su labor evangelizadora, pues en los primeros años de la conquista aún no habían aprendido las lenguas indígenas.

A éste se suma el Códice Totomixtlahuaca, documento pictográfico proveniente del área cultural Tlapaneca-nahua-mixteca de Guerrero, y que se refiere principalmente a la población de Totomixtlahuacan.

Finalmente, la publicación señala que también se incorporó el libro en náhuatl “Huey tlamahuizoltica” (1649). Se trata de un documento clave para la historia guadalupana, así como el Códice Techialoyan de Cuajimalpa (1500-1699), que describe el establecimiento de las comunidades indígenas en diversos lugares del Valle de México.

Códice Totomixtlahuaca

Diente de dinosaurio de 68 millones de años fue localizado en Chiapas

Ángeles Mariscal :: 17 enero 2011 :: CNN México

Biólogos del Museo de Paleontología de Chiapas "Eliseo Palacios" dieron a conocer, la semana pasada, el hallazgo de un diente de dinosaurio de 68 millones de años de antigüedad, de la especie richardoestesia, que se creía exclusivo de Estados Unidos.

Los restos de este ejemplar fueron localizados en el municipio de Ocozocuautla, ubicado a unos 40 kilómetros al centro de la capital de Chiapas, lo que hace presuponer a los especialistas que hubo un corredor donde pasaron estos organismos hasta el sur de México.

El curador del Museo de Paleontología, Gerardo Carbot Chanona, detalló que el diente de dinosaurio fue localizado en 1999, en la zona donde entonces se construía la carretera que comunica a Chiapas con Veracruz, a la altura del municipio de Ocozocuautla, una región rica en fósiles.

Explicó que tardaron más de una década en clasificarlo y ubicar su especie y origen, hasta estar seguros que se trata de un richardoestesia de 68 millones de años de antigüedad, el primero del que se tiene registro en México.

El fósil es de un diente triangular de un centímetro de largo, aplanado lateralmente, con pequeñas sierras en sus bordes; perteneció a la parte maxilar de una mandíbula del dinosaurio carnívoro que se cree estaba cubierto de plumas, tenía una altura de aproximadamente 80 centímetros y una longitud de metro y medio, el cual probablemente se alimentaba de pequeñas especies, explicó el curador de la Colección Paleontológica del Museo.

Los dinosaurios richardoestesia, también conocidos como dinosaurios terópodos dromeosáuridos, vivieron a finales del período Cretácico superior.

Carbot Chanona dijo que el hallazgo ha generado una hipótesis geográfica en torno a que la zona que hoy se como Ocozocuautla podría haber tenido una conexión con el sur de los Estados Unidos, donde hasta este momento sólo se habían encontrado restos de la especie richardoestesia.

El resultado de dicho análisis será expuesto en el próximo Congreso Nacional de Paleontología a celebrarse en febrero en el estado de Puebla.

En la región de Ocozocuatla, Chiapas se han realizado otros descubrimientos paleontológicos importantes, como un cangrejo de 70 millones de años de antigüedad que fue bautizado como Megaxantho Zoque, por considerarse una especie única de esta región.

También el fósil completo de un pez de la especie Bericiforme, de más de 100 millones de años de antigüedad, que fue hallado en marzo de 2010, en la localidad del El Chango.

En el Museo de Paleontología de Chiapas “Eliseo Palacios”, que pertenece a la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural del gobierno estatal, se exhiben más de 200 fósiles, la mayoría de ellos fueron localizados en la zona de Ocozocuautla.

Dino

lunes, 17 de enero de 2011

Tlaloque I logró recorrer el pasaje bajo Teotihuacán

Ana Mónica Rodríguez : : La Jornada : : 10 enero 2011


El robot explorador Tlaloque I, primero en su tipo que se utiliza en excavaciones arqueológicas, realizó un recorrido de más de 35 metros en un túnel bajo Teotihuacán y captó alrededor de 45 minutos de imágenes dentro del milenario pasaje subterráneo.

Construido por Hugo Armando Guerra Calva, el prototipo móvil que ha generado expectación tras su ingreso al túnel ubicado bajo la Ciudadela, será desarmado para revisar su sistema operativo, luego de su labor en el pasaje de cerca de 120 metros de longitud, el cual fue cerrado por los teotihuacanos con fines rituales hace más de mil 800 años.

La historia del diseño de Tlaloque I se inició hace casi seis meses. Fue construido ex profeso para el proyecto Tlalocan, camino bajo la tierra en sólo 90 días, con fondos del Instituto Nacional de Antropología e Historia de (INAH) que ascendieron a 20 mil pesos.

El video y las fotografías captadas por el carro-robot se hallan en resguardo del instituto, y “Tlaloque ha concluido con su trabajo, hasta nuevo aviso”, explicó Guerra Calva, de 25 años de edad, y pasante de la carrera de Robótica Industrial de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (ESIME), del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

El propósito de Tlaloque I fue captar las primeras imágenes del interior del pasaje subterráneo, así como vislumbrar el terreno y las condiciones a las cuales se enfrentarán los expertos que trabajan en el proyecto Tlalocan camino debajo de la tierra, el cual dirige el arqueólogo Sergio Gómez Chávez.

El diseñador y constructor del robot describió lo que Tlaloque I transmitió durante su recorrido por el pasaje subterráneo: El robot pudo ingresar al túnel, porque la oquedad tiene entre 20 y 30 centímetros de altura; el robot se movió con irregularidad debido a las condiciones del terreno. Las imágenes subían y bajaban debido al desnivel del túnel. Después, el robot transmitió la señal de una piedra labrada. Retomó su camino y volvió a subir; finalmente, tras librar una serie de piedras, cayó sobre un gran fragmento.

Según Guerrera Calva, el tamaño del túnel aumenta de manera paulatina, hasta llegar a un punto en el que cabe una persona de pie.

El pequeño robot será desarmado para detectar si sufrió algún desperfecto durante el recorrido por el pasaje subterráneo en la Ciudad de los Dioses.

La colaboración con el INAH se concretó de manera fortuita. “En junio egresé de la carrera y ya tenía un proyecto de investigación para titularme, pero de repente decidí enfocar el prototipo a zonas arqueológicas de difícil acceso.

“Cierto día caminaba por el Centro Histórico y observé una leyenda del INAH; entré al inmueble y tras insistir me atendió Salvador Guilliem, coordinador Nacional de Arqueología.

Creo que llegué en el momento justo, porque en esos días estaba en boga lo del proyecto arqueológico en Teotihuacán.

Ese mismo día se concretó la oportunidad que le otorgó el INAH a Guerra Calva, tras las preguntas que le formuló Guilliem sobre la funcionalidad del robot. Después de escuchar la descripción del proyecto del joven, el funcionario describió las necesidades y las condiciones del terreno en las cuales debería trabajar algún prototipo móvil.

Enseguida, Guerra Calva fue enviado a Teotihuacán para dialogar con el líder del proyecto, Sergio Gómez, y así comenzó la colaboración del inventor con el INAH.

El robot fue presentado a las autoridades del instituto durante la conmemoración de los 100 años de la zona arqueológica, el pasado 23 de septiembre, recordó Guerra Calva, quien prefirió operar a Tlaloque I por control remoto, debido a que en el túnel podría perderse la señal o incluso el prototipo.

La polémica generada por el costo de construcción de Tlaloque I, así como por el material utilizado no inquieta a Guerra Calva, porque “una de las prioridades de cualquier proyecto es bajar los costos de producción y a la vez construir algo funcional.

En el caso de Teotihuacán, las expectativas se cumplieron en cuanto a la funcionalidad del robot en las condiciones del túnel.

Guerra Calva planteará otros proyectos al INAH para este año, y fue contratado por la ESIME, del IPN.

Tlaloque I


Teotihuacanos crearon al 'loberro'

Notimex_El Universal : : 16 de diciembre 2010

A partir de estudios de arquezoología aplicados a esqueletos de cánidos hallados en entierros de la Pirámide de la Luna y el Templo de Quetzalcóatl, en Teotihuacán, especialistas determinaron que esta antigua cultura practicó la hibridación del lobo y el perro.

El objetivo era criar loberros, un animal que se usaba en rituales y estaba asociado con la milicia teotihuacana.

"Lobos y perros comparten 99.8%de información genética, de ahí que la cruza de ambos animales practicada por los teotihuacanos pudo ser factible, y dio como resultado al loberro, un ejemplar que portaba la sangre divina del cánido silvestre, pero en un cuerpo manejable", precisó.

Así lo dio a conocer el arqueozoólogo Raúl Valadez Azúa, del equipo de especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que analiza las osamentas de animales hallados en el Entierro 6 de la Pirámide de la Luna.

Ese Entierro fue descubierto en noviembre de 2004 por investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y Aichi Prefectural University, de Japón, como parte del Proyecto Arqueológico Pirámide de la Luna.

Casi a punto de concluir los análisis de arqueozoología -llevados a cabo por el Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM-, el especialista detalló que a partir de la identificación de especies de restos de fauna hallada en la Pirámide de la Luna, se ha determinado la presencia del loberro en las ofrendas.

En ello influyeron también los estudios hechos en años previos a otros huesos de animales descubiertos en entierros del Templo de Quetzalcóatl, agregó.

"Se ha identificado como un animal creado por el hombre, que nos muestra tanto el manejo avanzado del uso de la fauna, como el conocimiento que tenían los teotihuacanos de la biología de las especies", acotó.

El especialista indicó que en este estudio, que además del análisis de los restos óseos, también incluye el análisis iconográfico de las representaciones de animales en la pintura mural y cerámica teotihuacana.

Subrayó que se ha ampliado el conocimiento del uso de la fauna en la cultura teotihuacana, que de acuerdo con las investigaciones hechas suman alrededor de 120 las especies animales identificadas, que fueron usadas con distintos fines.

"No sólo se limitaba al aprovechamiento de la carne, la piel o el hueso, sino que tenían un amplio conocimiento sobre la biología de los animales, lo cual se veía reflejado en la manipulación de los organismos, en prácticas, como la cautividad o quizá incluso su domesticación", opinó.

Entierros de élite

Valadez Azúa abundó que entre 1988 y 1989, como parte del Proyecto Arqueológico Templo de Quetzalcóatl, se descubrieron una serie de entierros, entre los cuales destacó el número 4, que estaba constituido por 18 individuos atados de pies y manos, que portaban indumentaria propia de guerreros de élite.

"Uno de los personajes portaba como parte de su indumentaria nueve maxilares que fueron hechos por los teotihuacanos, a partir de fragmentos de paladares y piezas dentales de varios ejemplares, que en un principio se creyó eran perros", destacó.

"A partir de medidas dentales y del paladar, así como de la forma dental, se identificó que ocho de los maxilares correspondían a híbridos de perro y lobo o loberros, tres a perros, dos a híbridos de coyote y loberro, y uno a la mezcla de coyote y perro", expuso.

El experto explicó que esa identificación, junto con el análisis de diversas pinturas murales de la Zona Arqueológica de Teotihuacán, llevó al equipo de investigadores a replantear el papel que jugaba el lobo en la cultura teotihuacana, como símbolo de la milicia.

Durante muchos años, cualquier representación teotihuacana que tuviera forma de cánido se interpretaba como coyote.

Es así que los artículos sobre la iconografía de esta cultura, realizados entre 1960 y 2000, la interpretación de una forma de cánido se asociaba con el coyote, observó.

"Ahora tenemos la información arqueozoológica que demuestra que, por cada osamenta de coyote que se descubre hay 20 lobos, lo que está llevando a repensar la interpretación de representaciones iconográficas de cánidos", aseguro.

Perro-Lobo


domingo, 12 de diciembre de 2010

Localizan piezas de juego de pelota de mil 500 años en México

Publimetro :: 09 diciembre 2010

Arqueólogos localizaron en Chiapas, sur de México, piezas faltantes de un juego de pelota que datan de mil 500 años.

Un comunicado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) dijo que la cancha ritual podría ser la descrita en el libro sagrado de los mayas el "Popol Vuh" .

El arqueólogo Juan Yadeun Angulo, responsable del Proyecto Arqueológico Toniná, dijo que el hallazgo de un par de cabezas de serpiente permitió reforzar una serie de datos que se habían manejado como hipótesis sobre la forma que tuvo esa cancha ritual.

"Con este descubrimiento, el Juego de Pelota de Toniná, de 70 metros de longitud, se convierte en el único ejemplo en México de cómo eran estos espacios rituales en el periodo Clásico (200 - 900 d.C.), cuyos tableros de marcaje consistían en monumentos de animales" , explicó.

El descubrimiento de ese par de figuras se suma a otras cuatro similares, localizadas en distintos momentos a partir de 1992, todas ellas en el Palacio del Inframundo, en la Acrópolis del sitio maya. Ambos monumentos, de piedra caliza y de 80 centímetros de largo, presentan además un estilo de influencia teotihuacana, explicó el INAH.

Toniná

Toniná


Los pueblos originarios tuvieron escritura logosilábica y poseían libros: León-Portilla

Andrea Becerril y Víctor Ballinas :: La Jornada :: 9 de diciembre de 2010

La Comisión Especial Encargada de los Festejos del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución presentó ayer la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos traducida al maya, mixteco, zapoteco y tzotzil.

El historiador Miguel LeónPortilla, consejero de esa comisión senatorial, expuso que contar con la Constitución Política en su propia lengua es fundamental para los pueblos indígenas, ya que se trata del documento básico que rige nuestra vida.

Hizo notar que no se trata de un regalo, ya que todos los mexicanos tienen derecho a conocer la ley suprema, en cuyas páginas se declara que las lenguas deben tener vigencia en la nación.

Explicó que para quienes duden de que los indígenas quieran leer la Constitución, hay que recordarles que los pueblos originarios tuvieron una escritura logosilábica completa y tenían libros.

Por su parte, Patricia Galeana, secretaria técnica de esa comisión, dijo que con esa traducción de la Carta Magna a cuatro de las principales lenguas autóctonas se atiende una deuda histórica con los indígenas y se contribuye a la preservación de la riqueza pluriétnica del país.

A su vez, el senador del PRI Heladio Ramírez recalcó que ni los gobiernos, ni las políticas públicas han sido capaces de encontrar las respuestas de justicia que reclaman los pueblos originarios.

A 200 años del inicio de la Independendencia y a cien del comienzo de la Revolución es evidente el analfabetismo, desigualdad, pobreza, bajos niveles de vida y la destrucción de los pueblos y cultura indígenas.

Quienes nacimos en el seno de esas naciones indias sabemos que para los nuestros olvidar la lengua nativa es morirse en parte, y que para México es ir perdiendo la parte viva de su cultura y es ir diluyendo su propia identidad, recalcó Ramírez.

Forjadores de la grandeza nacional

En su turno, el presidente del órgano senatorial, Melquiades Morales, señaló que la publicación de la Constitución en maya, mixteco, zapoteco y tzotzil es una manera de reconocer a los pueblos forjadores de la grandeza mexicana.

El también senador del PRI Renán Cleominio Zorera recalcó a su vez que se trata de una obra de la mayor trascendencia para la identidad multiétnica y la fortaleza cultural.

En la ceremonia participaron también Javier Catellanos, José Vázquez López y Lorenzo Hernández, quienes tradujeron la Constitución.

Precisaron que en México existen 11 familias lingüísticas que comprenden 68 lenguas indígenas y 364 variantes.

Catorce millones de mexicanos hablan lenguas originarias. Un millón 376 mil, el náhuatl; 750 mil, el maya; 410 mil 906, el zapoteco; 423 mil 216, el mixteco, y 329 mil 927 la lengua tzotzil.

La Comisión Especial Encargada de los Festejos del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución concluye hoy sus labores, con una ceremonia en la que se hará un balance de la obra editorial y las tareas que llevó a cabo ese órgano senatorial.

Constitución

Hallazgo arqueológico en el Nevado de Toluca

Lilián Anaya :: El Universal :: 07 de diciembre 2010

Diversos objetos prehispánicos, principalmente restos de cerámica y cuentas de piedra verde, con una antigüedad de mil 300 años, fueron hallados en el cráter del Nevado de Toluca, por un equipo de investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que ascendieron hace unos días al volcán.

Los materiales encontrados, que datan de los periodos Clásico Tardío (650 y 900 d.C.) y Posclásico Temprano (900-1200 d.C.), representan los objetos de culto más antiguos encontrados hasta el momento en este espacio de alta montaña, que en el pasado fue usado como un centro ceremonial.

Luego de una fructífera temporada de exploración en 2007, que derivó en un par de años ocupados en el análisis de los materiales prehispánicos encontrados ese año, una treintena de especialistas desarrollaron recientemente una segunda temporada de investigación en ese lugar, a cargo del arqueólogo Roberto Junco.

El especialista explicó que para esta ocasión se preparó una temporada integral que abarcó tres ámbitos: excavación, recorrido de superficie y sondeo subacuático en las lagunas del Sol y de la Luna, ubicadas en la cima del volcán, también conocido como Xinantécatl, a 4 mil 300 metros sobre el nivel del mar.

Roberto Junco, de la Subdirección de Arqueología Subacuática (SAS) del INAH, detalló que durante las tres semanas que duró la exploración se llevaron a cabo tanto inmersiones en ambas lagunas, así como recorridos de superficie en la zona límite del bosque (a tres mil metros sobre el nivel del mar) y excavaciones en uno de los bordes del cráter.

Entre los resultados más importantes de estos trabajos, destaca el hallazgo en superficie de restos de figurillas cerámica y cuentas de piedra verde, con una antigüedad de alrededor de mil 300 años.

"En 2007 localizamos principalmente materiales del Posclásico Tardío (1200-1521 d.C.), en particular en las profundidades de la Laguna de la Luna", señaló Junco.

"Por el contrario, ahora en 2010 —considerando que hemos cubierto otros frentes de exploración—, hemos podido ir más atrás en lo que respecta a la temporalidad", señaló.

Asímismo, el especialista responsable en dirigir esta segunda fase del Proyecto de Arqueología Subacuática en el Nevado de Toluca, destacó además que con estos nuevos hallazgos se están identificando otros grupos, no sólo mexicas, que usaron este sitio como un espacio ceremonial.

"Se están identificando varios grupos que ascendían el Xinántecatl con fines de culto, lo que se infiere a partir de las características de la cerámica, tenemos tepalcates burdos de tradición otomí y también de origen matlaltzinca", precisó Junco.

En la más reciente etapa del proyecto de la SAS, colaboraron otra vez expertos que participaron en la temporada de 2007, entre ellos, el arqueólogo de alta montaña de la National Geographic Society, Johan Reinhard; además de los arqueólogos Víctor Arribalzaga, del INAH, y Arturo Montero, de la Universidad Iberoamericana.

Arribalzaga, con el apoyo de alumnos de la carrera de Arqueología, de la Universidad Autónoma del Estado de México, en esta ocasión encabezó una excavación en la orilla norte de la Laguna de la Luna.

Mientras tanto, Arturo Montero dirigió un grupo de estudiantes de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, para explorar un par de sitios, en la zona limítrofe del bosque y en uno de los bordes del cráter conocido como El Mirador.

"Preparamos una temporada integral que abarcaba estos tres ámbitos: excavación, recorrido de superficie y sondeo subacuático, con la intención de entender la montaña como un todo considerando la importancia que tiene para múltiples pueblos del Valle de Toluca hasta el día de hoy", comentó.

"Por ejemplo, incluimos además estudios de arqueología del paisaje por parte de la arqueóloga Silvina Vigliani", adujo.

"Como resultado de las excavaciones, y con la colaboración de los colegas Víctor Arribalzaga y Arturo Montero, se ha enriquecido la colección del Nevado de Toluca, de tal manera que ahora también tenemos turquesa en grandes cantidades, cuentas de piedra verde, pizarra y otros materiales que nos hablan de esta importancia ritual que tuvo el Nevado de Toluca en la época prehispánica y colonial temprano", señaló Junco.

De igual manera, en esta segunda exploración, un grupo del equipo de buceo de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México, contribuyó a localizar algunos elementos en las aguas de la Laguna de Sol, entre ellos la carátula de un reloj de bolsillo, objeto que estaría vinculado a leyendas sobre el lugar.

De acuerdo con Junco, "el objetivo de los sondeos en la Laguna del Sol era verificar si estas leyendas en torno a un tesoro que depositaron aquí los republicanos españoles es cierta o no. Ya otros buzos habían detectado trozos de relojes, relicarios, etcétera", expresó.

"Nosotros tuvimos la fortuna de ubicar una carátula de reloj, al parecer de las primeras décadas del siglo XX", comentó.

"Algunas narraciones refieren que aquí se repartió un tesoro que republicanos españoles trajeron a México a bordo del barco 'Elvita', que arribó en el puerto de Tampico", recordó,

Añadió que se trata de piezas que salieron del Monte de Piedad de Madrid y otra leyenda cuenta que ladrones del Valle de Toluca se distribuyeron un botín allí mismo.

Las averiguaciones en distintos archivos —alrededor de esta línea de investigación— estarán a cargo de la arqueóloga Flor Trejo, de la SAS. En tanto, la carátula de reloj será restaurada por la experta María Luisa Mainou Cervantes, de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH.

Finalmente, en lo que respecta a los sondeos en la Laguna de la Luna, se encontraron materiales similares a los localizados en la temporada de 2007, entre ellos copal y cetros Tláloc (objetos de madera con forma de serpiente), que por cuestiones de conservación no fueron extraídos.

Toluca

Descubren otro entierro prehispánico en Chiapa de Corzo


Boletín INAH :: 01 de Diciembre de 2010

Tras descubrir una tumba de elite de dos mil 700 años, probablemente la más antigua de Mesoamérica, el equipo de especialistas del Proyecto Arqueológico Chiapa de Corzo, sitio ubicado en ese municipio chiapaneco, descubrió otro entierro múltiple que se ha calculado corresponde al año 500 a.C., y el cual fue acompañado de una rica ofrenda entre cuyos objetos destaca un collar con un pendiente de estilo olmeca.

También localizado en el Montículo 11 de la Zona Arqueológica de Chiapa de Corzo, en Chiapas, en este segundo descubrimiento se encontraron los restos óseos de dos individuos adultos del sexo masculino, localizados en el interior de una de las esquinas del área de excavación de dicha loma.

Debido a su difícil ubicación y al mal estado de conservación de los huesos, el enterramiento se exploró parcialmente, en una porción de un metro por lado y 50 centímetros de profundidad del montículo.

En el Proyecto Arqueológico Chiapa de Corzo, convergen los esfuerzos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), de la Universidad Brigham Young (BYU), Utah, Estados Unidos; y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), a través del Centro de Estudios Mayas del Instituto de Investigaciones Filológicas.

La dirección del proyecto —que derivó en mayo pasado en el hallazgo de una cámara funeraria con las osamentas de cuatro individuos, y que se ha considerado la tumba de elite más antigua de Mesoamérica—, está a cargo de los arqueólogos Bruce R. Bachand, de la BYU; y Emiliano Gallaga, del INAH. Así mismo, cuenta con la participación de la arqueóloga Lynneth Lowe, del Centro de Estudios Mayas de la UNAM.

Lowe, quien estuvo encargada directamente de las excavaciones en la cima del Montículo 11, dio a conocer que este segundo hallazgo se registró hace unos meses, al finalizar la última temporada de campo en este sitio prehispánico de filiación mixe-zoqueana.

“Exploramos la orilla este de la tumba, la cual estuvo techada con morillos y tablones de madera que se vencieron por el peso de la tierra. Esto ocasionó que las osamentas quedaran muy fragmentadas y sólo se rescataron huesos craneales y vértebras de estos personajes, que fueron depositados hacia el año 500 a.C., quizá como acompañantes de un personaje de mayor rango.

“Es un enterramiento muy rico. En la parte explorada se encontraron ofrendas que simbólicamente guardan relación con el inframundo, compuestas de cinco vasijas, conchas, caracoles, restos de animales, entre ellos fragmentos del cráneo de un cocodrilo, un atavío brocado con decenas de colmillos de cánidos y el caparazón de una tortuga, un collar pequeño de cuentas de jade y partes de dos máscaras de hueso”.

Los arqueólogos Bruce Bachand y Lynneth Lowe, detallaron que entre las ofrendas que estaban cubiertas por una densa arcilla negra, se descubrieron dos pendientes grabados que formaron parte de collares, uno de de los cuales destaca porque presenta el perfil de un personaje de rasgos olmecas.

Realizado con el caparazón de una tortuga, este colgante es único porque hasta el momento no hay otra pieza similar. Se conocen fragmentos de otros sitios de la región, pero no completos.

El otro pendiente, elaborado en un mineral de hierro, se encontró parcialmente roto y tiene la representación de la silueta de un venado.

Las características generales del entierro múltiple y su ofrenda —señalaron los expertos—, confirman el uso temprano del Montículo 11 de Chiapa de Corzo como espacio funerario destinado a personas de alto rango; además de la conexión que este asentamiento mantuvo con el área nuclear olmeca en la Costa del Golfo, en particular con La Venta.

“El Montículo 11 fue una pirámide que debió tener entre 6 y 7 metros de altura en aquel momento, y representó la construcción principal del sitio en sus primeros periodos, pues allí eran enterrados los dignatarios. Pero en épocas más tardías, alrededor del año 100 d.C., las inhumaciones de este tipo se comenzaron a realizar en edificios más pequeños”, coincidieron en señalar los arqueólogos.

Actualmente los trabajos del Proyecto Arqueológico Chiapa de Corzo están enfocados en el registro de todos los materiales (restos óseos de animales, moluscos, perlas, y ornamentos elaboradas en jade, ámbar, pirita y obsidiana, entre otros) encontrados en la temporada de exploraciones, a fin de definir su procedencia. Todos ellos se encuentran resguardados en las bodegas del Centro INAH-Chiapas.

La suma de todas las piezas halladas en las ofrendas, “parece indicar que Chiapa de Corzo tuvo relaciones con el área del Golfo de México, de la Costa del Pacífico, la cuenca del Valle del Río Motagua de Guatemala, y los Valles Centrales de Oaxaca”.

Como parte de la continuidad de esta investigación, se habrán de desarrollar estudios de radiocarbono y ADN programados, para establecer con mayor certeza la temporalidad y posibles relaciones entre los dos entierros de elite encontrados hasta ahora en el Montículo 11 del sitio arqueológico.

En lo que respecta a los análisis aplicados a los restos óseos de los cuatro individuos encontrados en mayo pasado, a cargo del antropólogo físico Andrés del Ángel, del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, el informe preliminar confirma el sexo y las edades.

Así mismo, el estudio aún en proceso, también contempla el análisis de los dientes, toda vez que dos de los individuos presentan incrustaciones dentarias de jade o concha, y representan los ejemplos más tempranos de esta práctica en la región.

Por último, cabe citar que el Proyecto Arqueológico Chiapa de Corzo cuenta además con el apoyo de la National Geographic Society, la Fundación Arqueológica del Nuevo Mundo de la BYU, el Programa Fulbright – García Robles, y donadores privados.

Corzo

Exculpan a Colón de contagio de sífilis en Europa

EFE :: El Universal :: 25 octubre 2010 ::

Unos esqueletos descubiertos en Inglaterra muestran que la sífilis existía en Europa desde antes del viaje de Colón al Nuevo Mundo, e indica que los conquistadores no importaron la enfermedad.

Una teoría muy extendida hasta ahora entre los expertos en enfermedades tropicales era que las epidemias de sífilis que estallaron en el último decenio del siglo XV, es decir poco después del primer viaje de Colón a América (1492), se debieron al contagio de los hombres que le acompañaron en aquella aventura.

Sin embargo, la mayor excavación de esqueletos llevada a cabo hasta ahora en Gran Bretaña y el posterior examen por los expertos parece indicar que la enfermedad era conocida en este país dos siglos antes del viaje colombino, según informó este lunes el diario The Times.

Las muestras estudiadas incluyen el cráneo de un niño de sexo no determinado que heredó de la madre esa enfermedad venérea, mal que produjo tales lesiones en su cuero cabelludo que dejó marcas profundas en la parte izquierda de la frente.

Brian Connell, osteólogo del Museo de Londres que ha estudiado los esqueletos con ayuda del radiocarbono 14, dijo no tener duda alguna de que datan de antes del viaje de Colón.

"Estamos seguros de que Cristóbal Colón no tuvo nada que ver con la aparición de la sífilis en Europa", afirma Connell, que confía totalmente en la datación de esos restos humanos.

Según Connell, anteriores descubrimientos en Europa de huesos con huellas aparentemente sifilíticas no habían permitido llegar a tan firme conclusión.

"O el análisis efectuado con ayuda del radiocarbono no era lo suficientemente preciso o el diagnóstico (de sífilis) no estaba tan claro. Pero este descubrimiento pone fin a la teoría de que Colón fue quien importó la sífilis", afirma tajante el investigador.

Los siete esqueletos sifilíticos proceden de un hospital en las afueras de Londres, el St Mary Spital: dos de los cuerpos fueron sepultados allí entre 1200 y 1250 y los cinco restantes, entre 1250 y 1400.

Todos están no sólo mejor conservados que los analizados anteriormente sino que junto a ellos se han descubierto otros esqueletos y objetos, entre ellos monedas, que han permitido a los científicos corroborar los resultados de la datación con radiocarbono.

Los huesos indican que las víctimas, que eran probablemente pacientes de ese hospital, sufrieron enormes dolores.

El niño cuyo cráneo se ha podido reconstruir estaba seguramente ciego, calvo y sufría horribles dolores por culpa de su irregular dentadura.

Sus dientes forman un ángulo de 45 grados con respecto a la mandíbula, desfiguración facial que debió de ser muy dolorosa para el pequeño, que tenía unos 10 años cuando falleció.

"El cráneo, que debería ser liso, parece en cambio un paisaje lunar. Los síntomas (de la sífilis) son evidentes", explica el experto.

Según Don Walker, otro osteólogo del Museo de Londres, las huellas que aparecen en los huesos indican que las víctimas sufrían de la forma venérea de la enfermedad, distinta de otras variantes que no se transmiten sexualmente como la treponematosis endémica o el llamado mal de Pinto o frambesia.

Según Connell, el hecho de que la primera epidemia bien documentada se produjese tras la vuelta de Colón de su primer viaje fue seguramente una pura coincidencia.

"La gente buscaba a alguien a quien echarle la culpa. Los ingleses la llamaron viruela francesa y los holandeses, viruela española. Cada cual culpaba al otro", dijo el osteólogo.


Colón